Enfermedades del casco causadas por la herradura

© 2018 Luis Miguel Urrechu

¿Sabías esto?


El caballo que no se deja tocar las orejas, probablemente tenga un problema en su dentadura.

 

Enfermedades que puede causar la herradura.

Si la herradura es estrecha, no ensanchando por una y otra parte más que el casco desde la segunda clavera, y le añadimos que haya socavado el herrador­ las ranillas con el pujavante, sentando luego sobre los pulpejos los callos de la herradura a fuerza de martillo, resultará que el casco, comprimido por to­das partes saltará por la más débil, que es hacia las cuartas partes en las manos.

Padecerá el caballo de cuartos.
 

Moros herrando al aire libre

Si fuera en los pies, saltará por la punta, y tendrá el caballo razas.Y si a una herradura estrecha y con los vi­cios ya indicados se le junta que haya ahue­cado el herrador el casco abriendo los candados -operación rui­nosísima que priva al casco de su principal jugo con­tenido en las ranillas, que deja sin defensa alguna las partes blandas y tendones principales contenido en el casco- sucederá que faltando entre ambos talones el apoyo que ha puesto la naturaleza, se cerrarán los pulpejos.

El uno cru­zará sobre el otro y el caballo padecerá de sobre­puestos.
 

Método para precaverse

Puede verse que todas estas enfermedades provienen de los vicios de la herradura. Por otra parte, ¿quién duda de que una herradura estrecha y mal asentada no atormente las partes internas del casco y no las exponga a que extravasándose la linfa se hagan depósitos que luego degeneren en muchas enfermedades?

No puede negarse que el caballo que tiene una herradura que le molesta jamás asienta la mano en el suelo con confianza. Si le duele en un lado, carga el peso al otro. De aquí el padecer los tendones, por una parte una extensión, y por otra una retracción que no deben, fatigarse los músculos y tendones, y arruinarse el animal llenándose de vejigas, porrillas, sobrepuntas, etc.

Deduciremos pues, que para que no tenga el caballo ceños se han de gastar las herraduras planas, tendidas y sin relieve. Que para que no padezca de sobrepuestos es esencial no abrir nunca los candados. Y para que no le salten cuartos ni razas, observar las reglas antecedentes, algunas otras que añadiremos, y preferir siempre la herradura corta y desahogada a cualquier otra.

No era incurable

Y es tan seguro este método para estas dos últimas enfermedades, que en el día de hoy el cuarto y la raza, que parecían incurables antiguamente, se curan sin otro remedio que herrar a media luna, acortar por la segunda clavera el callo de la herradura del lado enfermo, de manera que la parte enferma no apoye sobre el hierro.

Que los talones no estén apretados, y que puedan comprimirse y dilatarse al poner el caballo el casco en el suelo.

Añadiremos que en el caso de adaptarse el método de cortar un callo a la herradura por tener el caballo un cuarto, debe adelgazarse aquel callo en el sitio que se corte para que acabe en disminución y sin formar escalón.

¿Sabías esto?Los arcos utilizados en los instrumentos de cuerda se hacen a menudo del pelo de la cola de los caballos.