¿Sabías esto?

 

El salto lo más alto sin silla lo registró el inglés Robert Whitaker con Waterstone: 2,12 m en 2.011.

© 2018 Luis Miguel Urrechu

 

Preparándole su casa.

El lugar donde se tenga al potro recién nacido y a su madre debe ser seguro. Asegúrate de que no haya huecos en las alambradas donde pueda trabarse con sus cascos. Un simple cercado sería suficiente, pero lo mejor sería tener un cobertizo para protegerle de las inclemencias del tiempo. El cerrado debería ser lo suficientemente grande como para que el potro pueda correr y jugar, para ayudarle a desarrollar sus músculos y ejercitar sus piernas.

La valla debe ser lo suficientemente alta como para que no puedan saltarla, pues los potros y las yeguas suelen hacerlo para estar con los otros caballos. Debería ser de al menos un metro y medio de altura.

Asegúrate de que los pesebres o recipientes donde les des el alimento sean seguros. Que no tengan nada puntiagudo o aristas afiladas. Por lo general, un cubo ancho de goma, una bañera o una carretilla es suficiente.

Potro blanco y su madre

Imprescindible el agua

Debe disponer de agua. La yegua y el potro deben tener agua limpia a su disposición y cuando ellos quieran. El agua permite producir leche a la madre y es otro líquido que beberá el potro. Aunque no la beba como la yegua, jugará con ella e introducirá en ella su nariz. Cuando llegue el momento del destete, sabrá lo que es.

Ahora estarás preparado para cuidar del potro. Asegúrate sólo de estar pendiente del potro y de la yegua. Asegúrate de eliminar cualquier obstáculo, como cuerdas, trapos, etc., donde el potro pueda enredarse.

Cuando la yegua y el potro están pastando, los potros suelen hacer mucho ejercicio.

Si hubiera más potros juntos, debemos asegurarnos de que los que sean demasiado agresivos no impidan que coman los más tímidos.

Es conveniente que dispongan de una pelota o algo con lo que juegue el potrillo.

Que disfrute con el cambio

Tan pronto como los potros se han acostumbrado a la separación de las yeguas, pueden ser trasladados a potreros o pastos. Que socialicen unos con otros jugando entre ellos. Esto aumentará su desarrollo muscular y capacidad motora. También les reducirá el estrés, evitando futuros comportamientos indeseados.

Estas áreas no deben ser tan grandes que permitan que los potros corran y se lesionen. Las áreas más pequeñas les facilitarán adaptarse mejor a un entorno sin sus madres.

Durante este período, posterior al destete, es muy importante que se alimenten de manera equilibrada. Y que tengan un buen heno disponible, aunque dispongan de pasto.

El destete

El momento más delicado es el destete. Una vez destetados, si en vez de alojarlos individualmente se les aloja en grupo y son tratados correctamente y sin estrés, el animal se acercará con interés y confianza. Sin actuaciones esquivas o agresivas. Redundará en reducir el temor a las personas y facilitar sus primeros entrenamientos.

Los caballos que no han desarrollado un comportamiento social en sus primeras etapas, tendrán problemas de conducta, de más o menos importancia, durante el resto de su vida.

En el destete el potro habrá multiplicado por cinco el peso que tenía al nacer. Ya pesará alrededor del cuarenta o el cincuenta por ciento de su peso corporal que tendrá cuando sea adulto. Pesará ya unos doscientos cincuenta kilos para un potro de silla y de trescientos a cuatrocientos para otro de tiro. Su altura a la cruz será de aproximadamente el ochenta por ciento de la que llegará a alcanzar.

Gradual o de repente. A elegir

El destete puede hacerse gradualmente. Separando de la madre al potro sólo por las noches durante los primeros días. O más rotundamente, de una sola vez. Aunque hay varias formas de hacerlo, no parece haber consenso sobre cuál es el mejor método.

Si se dispone de prados, es posible separar todas las mañanas a una madre del prado donde se alojan las yeguas y los potrillos. De la más antigua a la más reciente.

La separación repentina no es necesariamente menos estresante para los potros. Se están realizando actualmente estudios comparativos de estrés sobre las diferentes formas de efectuar el destete.

Por último, el destete es el momento óptimo para iniciar al potro en el aprendizaje. Parece ser bastante receptivo en este periodo (unos quince días), Y que retiene mejor las cosas que se le enseñan. por esto algunos criadores empiezan a entrenarles un poco antes del destete y se centran en este período crucial.

Crece muy rápido

Entre el destete y el año, el potro crecerá unos dos centímetros cada mes.

El destete también puede producirse cuando se necesita separar prematuramente al potro de su madre. Porque se considere necesario para la salud de la yegua o por otras razones.

Es muy recomendable no destetar al potro antes de los cuatro meses. Aunque ya coma su ración de pienso y pasto o forraje. Las razones son que todavía tiene que aprender de su madre. Y que la leche de la yegua tiene elementos insustituibles para su crecimiento.

Una vez separados, te deberás hacer cargo de él y pasar más tiempo en su compañía. Si tienes más de un potro, sería bueno ponerlos juntos.

Una vez destetado, auméntale poco a poco la ración de alimentos y adminístrale las prevenciones médicas que precise.

¡Seamos machacones!

Insistimos en recordar que el destete es un trance muy estresante para los potros. Cualquier cosa que se pueda hacer para reducir el estrés les beneficiará. Por lo tanto, todos los procesos de vacunación, desparasitación, etc. deben realizarse mucho antes.

Un procedimiento que puede facilitar el destete es hacerlo en un lugar donde las yeguas les puedan ver y oír. Por ejemplo, separados por una cerca. Esto les permite yeguas verse y comunicarse entre sí y facilitan mucho las cosas.

De todas formas, cuando los potros tienen cuatro o cinco meses, la mayoría ya está dejando a sus madres durante sus juegos con los otros potros. Nos estarán mostrando su independencia.

Potro juega con su madre
Potro travieso

A los pocos días los potros se habrán desinteresado de las yeguas. Especialmente si han estado comiendo también otros alimentos antes de su separación.

No es tan difícil

Normalmente pueden separarse en pocos días sin estrés para ellos ni para sus madres.

La clave es entrenar a los potros para que coman bien antes de que se comience con el destete. El estrés puede ser superado sin problemas. Pero si le añadimos una falta de nutrición, estaremos poniendo en riesgo la salud y el crecimiento del potro.

Cuida su dieta

Cuanto más joven sea el potro en el proceso de destete, mayor será la atención que se debe dar a su dieta.

Los piensos completos se utilizan muy frecuentemente para los potros. Casi siempre vienen en forma de pellets o mezclas de grano y heno picado. Los potros también deben comer algún heno de tallo largo, aunque consuman alimentos completos.

El destete es más susceptible a problemas nutricionales que el cambio de alimentación en los caballos adultos. Cuando las dietas de los potros son escasas en minerales y vitaminas vitales para el crecimiento rápido, se aumenta la posibilidad de que aparezcan problemas esqueléticos.

Ya no se come como antes

Antes solía destetarse al potro solamente después de que tuviera por lo menos seis meses. Algunos no se destetaban hasta los ocho. Hoy en día es frecuente que algunos se desteten a los cuatro meses de edad. O menos.

Para un potro, tener que aprender a comer y ser destetados al mismo tiempo es muy estresante. La mayor parte de criadores prefieren que los potros tengan cinco meses o más para destetarlos.

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El 25 de abril, en Johannesburgo, Sudáfrica, el teniente Andrés Ferreira efectuó un salto de longitud de 8,40 m. Este récord permanece imbatido por ahora.

 

Alimentación del potro

Potro y yegua negra

La leche de una yegua contiene todos los nutrientes que requiere un potro. Pero lo mejor es dejar también un poco de heno para que el potrillo coma. Alimentarle sólo con heno, sin leche, puede ser perjudicial.

A los dos o tres meses de edad, puede comenzar a alimentársele con una ración del orden del 25 al 50 por ciento de su peso corporal.

La variación en la producción de leche de las yeguas es muy amplia, incluso dentro de la misma raza.

Leche por un tubo

El primer mes se necesitan ocho litros y medio de leche para que el potrillo aumente un kilo su peso. Al quinto, se necesitarán treinta y dos.

Solo la leche no cumple todas las necesidades del potro. Es necesario un suplemento una vez pasada la etapa de lactancia. Sobre todo de hierba, forraje de buena calidad o pienso concentrado. Su ración se aumentará gradualmente.

El peso de la cría al nacer es de un promedio de dieciocho Kg. para un poni Shetland. De cincuenta para un caballo de silla, y de setenta y cinco para un potro de fuerza. Esto representa el nueve y el doce por ciento del peso vivo de la madre.

Durante los primeros meses de vida, el potro pasa el noventa por ciento de su tiempo a menos de un metro de su madre. Luego, gradualmente, se separa de ella al aumentar el tiempo de pastoreo. El crecimiento es muy rápido al principio, ya que el potro puede tomar hasta tres litros por día. Dobla su peso en el primer mes y lo triplica en el tercero.

No solo de leche vive el potro

Al destete, por lo general sobre los cinco o seis meses, aliméntalo con un kilo de ración por cada cien de su peso corporal. Y por lo menos el uno por ciento de heno. Es mejor alimentarle más con heno de calidad.

Sobrealimentar al potro con grano puede causar un problema con las articulaciones llamada epifisitis. Se produce por el bajo contenido de calcio y la alta energía del grano. La epifisitis puede producirse muy fácilmente hasta los dos años del potro si el grano o suplemento no es el adecuado.

Veterinario

Lo que te estamos diciendo sólo tiene un valor indicativo. No puede reemplazar el consejo tu veterinario o nutricionista equino.

El potro crece muy rápido desde el nacimiento hasta el año.

Si se diera un caso de epifisitis u otros problemas en los remos, se aconseja limitar la cantidad diaria de pienso. Hasta un máximo de uno por mes de la edad del potro. Diariamente hasta el destete a los seis meses.Para un potro grande de seis meses, esto es un máximo del tres por ciento de una dieta dos veces al día. O aproximadamente el uno por ciento de su peso corporal.

No es bueno alimentarlos con más del 0,5 o uno de grano o concentrado por cada cien de peso corporal al día.

Crecer como la espuma

Al nacer, la cría suele tener el setenta y tres por ciento del tamaño que alcanzará de adulto (los huesos largos). En un año, tendrá ya el noventa. Alcanzará su tamaño definitivo entre los tres y los cinco años, dependiendo de la raza.

Al destete su altura será del ochenta por ciento. Su longitud del setenta, y la anchura de pecho del sesenta y cinco. En general el potro se desarrolla primero en altura, luego en longitud y finalmente en anchura.

La mayoría de los potros empiezan a comer con sus madres en las primeras semanas de vida. Algunas yeguas no les dejan que coman con ellas.

A pesar de esto, los potros no deben recibir demasiados suplementos. Si la yegua produce una gran cantidad de leche, el potro puede ser algo más lento en empezar a consumir el concentrado.

Cuando la producción de leche es moderada o baja, el potro normalmente comenzará a comer con la yegua a una edad temprana. En este momento, hay que permitir al potro que coma lo que quiera. La mayoría comenzará a mordisquear el heno y el grano por su cuenta desde la segunda o tercera semana.

Sin pasarse con la comida

Algunos cuidadores no están de acuerdo en si se les debe permitir que coman todo lo que desean. Hay que tener mucho cuidado en no sobrealimentar a los potros. Puede ser perjudicial para su salud y su futura capacidad atlética.

Muchos expertos en nutrición no recomiendan la alimentación libre de concentrados. Cabe la posibilidad de un consumo excesivo, que pueda causar enterotoxemia o potenciar la epifisitis.

La enterotoxemia se produce por una excesiva proliferación de bacterias clostridiales en el intestino delgado. Suele producir cólicos y muerte en pocas horas.

Otra precaución es evitar la sobredosificación de vitaminas y minerales. Un ejemplo es el uso de exceso de yodo en los piensos y suplementos. Se ha demostrado que causa bocio.

Como los mayores

Aproximadamente a las diez o doce semanas, por su crecimiento y la necesidad de nutrientes, la mayoría de los potros necesitará más de lo que le puede aportar la leche de su madre. La mejor manera de compensar esta diferencia es suministrárselos en el pienso.

Se recomiendan diariamente de quinientos a ochocientos gramos de pienso concentrado de alta calidad por cada cien kilos de peso del potro. La mitad de su dieta debería ser de heno.

A los seis meses -o después del destete- la cantidad de concentrado debe disminuir.

El heno de alfalfa viene a tener el doble de proteínas, cinco veces más de vitamina A, más calcio y otros nutrientes que el pasto. Por lo tanto, alimentarle con heno de alfalfa es parecido a hacerlo con algunos de los suplementos.

Cariños de potro

Si le alimentas con pasto, puedes darle como suplemento pellets de alfalfa que se venden para conejos. Al año, disminuye el grano hasta el 0,5 % del peso corporal o algo menos. No es bueno que los potros ganen más de 1,5 % de su peso al día.

La subalimentación es muy rara, y la sobrealimentación causa más daño que beneficio, en nuestra opinión. Los bloques de sales minerales se recomiendan para todos los caballos.

Comecacas

El potro suele comer las heces de su madre durante los primeros meses de vida. Esto es normal y bueno. Incluso si tenemos un potrillo huérfano podemos usar las heces de otra yegua que haya parido recientemente, o aportarle ácido desoxicólico si no las tenemos disponibles.

Los siguientes alimentos son recomendables para una alimentación básica. Ten en cuenta que algunos piensos no se adaptan a ciertos caballos, y que depende del acceso y la disponibilidad.

La alfalfa aporta la cantidad correcta de calcio.

La paja de avena o de trigo es solamente una alimentación de relleno. Aporta poca o ninguna vitamina y minerales, y se le puede dar sin ninguna restricción. Los copos de cereales, etc., recuperan el peso de las yeguas, y los potros ganan peso más rápido.

Los suplementos vitamínicos ayudan a mejorar la leche y al destete del potro. Si le añades al pienso una cucharada de melaza, animarás al potro a mordisquear el alimento si ves que no se acaba de decidir. Los caballos son golosos desde que nacen.

Guardar

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Hasta la edad del bronce el hombre no empezó a utilizar al caballo como elemento de trabajo.

Cuidados sanitarios del potro y de la madre

Aproximadamente a los siete o diez días de edad, el potro suele tener unas heces muy blandas y ligeras. Esta falsa diarrea está relacionada con otras cosas. Para una diarrea verdadera recomendamos que se acuda al veterinario. Seguramente hará un análisis fecal y otro físico, si ve que el potro empeora.

Los caballos adultos suelen defecar unas doce veces al día, mientras que los potros sólo lo hacen de seis a doce. A veces apenas si defecan en absoluto.

Observa al potro, y si  te parece que está estreñido, llama al veterinario. En cuanto a la defecación, deberás retirar el estiércol todos los días para eliminar la población de gusanos. Los potros suelen comerse el estiércol de la yegua, que es lo normal. Sin embargo, si tuviera gusanos, pasarían al potro.

Potro que se revuelca

 

Control de okupas

Muy importante es el control de enfermedades y parásitos. Es responsabilidad del propietario y del veterinario diseñar el programa de vacunación y desparasitación apropiada.

Todos los potros deben ser vacunados contra el tétanos y la encefalomielitis equina. En algunas ocasiones puede ser importante inmunizar a los potros de la rinopneumonitis y de la gripe equina.

La mayoría de fabricantes de vacunas recomiendan comenzar la vacunación a los tres meses. Aunque el veterinario puede considerar conveniente vacunar a algunos más pronto.

Deberían iniciarse programas de desparasitación rutinarios para los potros que no tengan más de sesenta días. En algunos casos, puede ser preferible al gusano incluso al mes o mes y medio. En muchas granjas bien llevadas, la administración antihelmíntica rutinaria se lleva a cabo cada mes o dos.

Controla sus excrementos

El análisis fecal periódico ayudará a los veterinarios a evaluar la eficacia de los programas antiparasitarios. 

Si el potrillo está en un área estancada o limitada, se recomienda desparasitarlo a los dos meses.

El recorte de los pies también puede comenzar a los dos o tres meses. Según lo indique el herrador. Si el potro parece que crece muy rápido y que sus remos están cada vez más rectos, o crees que flexionan poco, como si tuviera los tendones contraídos, llama al veterinario.

El día que pierda “aquello”

La castración normalmente se hace sobre el año o año y medio. Aunque se puede hacer desde las pocas semanas semanas hasta los dos años o más. Esperar hasta que un caballo tenga dos o más años, sólo hace el procedimiento más difícil para ti y para tu caballo.

Es preferible hacerlo cuando no haya moscas ni nieve o heladas, es decir, en primavera o principios del verano.

Acostúmbrate a tocarle los testículos cuando le cepilles o acaricies. Le facilitarás el trabajo al veterinario y te servirá para asegurarte de que hayan descendido.

El microchip se debería implantar el mismo día que se castre el potro, o en cualquier otro momento. Pero después de que el potro tenga los seis meses de edad.

Cuidados de la madre

La yegua también debe ser vigilada. Ycambiarle el horario de alimentación para facilitarle el proceso de retirada de la leche. Un método fácil consiste en disminuir la ingesta de grano y que haga ejercicio. La mayoría se calma a los pocos días y no son tan susceptibles a las tensiones de la separación como los potros.

A veces es beneficioso alimentarla con un heno de calidad sólo moderada, especialmente si los pastos son exuberantes.

La ubre de la yegua debe comprobarse diariamente. Se puede esperar algo de hinchazón. Aunque si es excesiva y va acompañada de calor y dolor, nos puede estar indicando la presencia de una infección (mastitis). En estos casos, puede ser necesario hacer un ordeño manual para reducirle la presión, y tratarla con antibióticos.

En circunstancias normales no es aconsejable darle la leche a la yegua. Sólo estaremos promoviendo que produzca más leche.

Cuanto más próxima esté la yegua al sexto mes de lactancia, más fácil será secarla.

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Los ponis eran muy útiles para arrastrar peso en los pequeños túneles mineros.

El potro a los tres años

Limítate a los paseos cortos. De no más de cuatro kilómetros. Si realizas distancias más largas, que sólo sea de vez en cuando. Aunque a los tres años parezca que es capaz de todo, no abuses. Paséalo con regularidad en lugar de cansarle y aburrirle con caminatas más largas.

Recuerda que debes aumentarle la ración de comida si le trabajas. La hierba, el heno y los minerales no deben faltar en su comida diaria.

Caballo juega con perroSu comportamiento

Si estás trabajando con el potro y trata de luchar y alejarse, mantenlo firmemente hasta que se relaje. Luego déjalo ir.

A una edad temprana tu fuerza es superior a la suya y puedes controlarle. Según se vayan acercando a la edad adulta serán infinitamente más fuertes que nosotros.

Deben aprender a no huir ni cocear o golpear. Tú debes decidir cuándo es el momento de dejarle marchar. Cuando esté lo suficientemente relajado para darse cuenta de que si se puede ir es por tu decisión. No por la suya. El objetivo es familiarizarle con el medio ambiente y establecer códigos convencionales entre nosotros y ellos.

Desde que nace hasta el destete, la alimentación no sólo es esencial para que crezca y se desarrolle. Donde come también representa un “refugio seguro”. En la naturaleza el caballo es un animal gregario de presa, y retiene el instinto de huida incluso en cautividad.

Una gran vida social

Desde el nacimiento, la vida del potro se rige por su relación con su madre, con los otros individuos de la piara y con el hombre. Su experiencia y conocimientos afectarán a su posterior comportamiento, cuando posea toda la majestad de un caballo.

La memoria es la base de toda su educación. Hay que regular sus temores, que serán muchos o pocos en función de su entorno, de tu experiencia, y de su herencia genética. No perder de vista que el potro necesita ejercicio, compañía, contactos, y… referencias de conducta que emular.

Por ejemplo, si la madre sube bien en un remolque, deberías hacer que lo repitan periódicamente la madre y el potro después de los dos meses de meses. Te será de gran ayuda más adelante.

También es útil la yegua como intermediadora de la relación del potro con el hombre. El potro, mientras observa las tareas del hombre en su entorno, se está acostumbrando a ellas sin traumas.

En definitiva

Educar a un potro requiere de tu buen conocimiento. De su comportamiento natural. De unas pocas órdenes claras y sin opción a réplica, y de la sabia combinación de suavidad, firmeza, y… paciencia.

PÍDELE MUY POCO Y CONFÓRMATE CON LA MITAD.

Morito al galope

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El caballo es capaz de apoyarse sólo en tres patas, lo que le permite descansar, e incluso dormirse de pie.