El pie del caballo y sus partes

© 2018 Luis Miguel Urrechu

¿Sabías esto?


Los burros  viven entre 35 y 40 años.

 

Es necesario examinar con cuidado todas las partes de la mano y del pie del caballo. Son el fundamento de todo su ser. Deben ser proporcionados a la estructura del cuerpo y de los remos del animal. Ni demasiado grandes ni pequeños.

Los caballos abultados de cascos son pesados generalmente, y propensos a desherrarse. Y los de cascos pequeños los tienen regularmente doloridos. Los talones se les cierran, y se hacen fácilmente encanutados.

La forma de la tapa, que es la parte exterior que rodea la mano o el pie del caballo, debe ser casi redonda. Un poco más ancha de abajo que de arriba. Y tener el casco reluciente, liso, correoso, y de color oscuro. El casco blanco es normalmente vidrioso y quebradizo, y las robladuras de los clavos le hacen saltar fácilmente.

Siempre que el casco no está liso, bien unido e igual, y que se notan ciertas elevaciones alrededor de la tapa, es señal de estar alterado el casco. Sobre todo si estas elevaciones, que se conocen con el nombre de ceños, siguen hasta su parte posterior.

Después de que una parte del casco de la tapa haya saltado por accidente o enfermedad, se forma otra nueva. Se llama reposición de casco o casco nuevo.

Siempre problemas…

Se nota en que esta parte es más débil, áspera y desigual. Nunca se hace tan sólida como la antigua.

Cascos embabuchadosCuando la parte inferior de la tapa es demasiado ancha y tendida por delante o por los lados, se llaman a los cascos derramados. Este defecto es muy considerable y causa que las ranillas toquen en tierra, se trillen y contundan, y hagan la mayor parte de las veces cojear al caballo.

Al contrario sucede cuando la tapa se recoge y estrecha hacia los candados sin seguir la redondez del casco hasta los pulpejos. A este defecto -que es importante- se llama de cascos encanutados.

En éste los candados comprimen al tejuelo, que es un hueso poroso contenido en el centro del casco, rodeado de una carne que comunica el jugo nutricio a todas sus partes. En este caso se halla el tejuelo con mucha opresión. Y como es parte sensible, padece dolor y hace cojear al caballo.

…problemas,

Los caballos que tienen los cascos encanutados están expuestos a padecer mucho de cuartos, que son unas rajas o soluciones de continuidad. Se les hacen en la cuarta parte de la tapa, en la parte de adentro o en la de afuera. Muchas veces van desde la corona hasta el hierro.

Igualmente se les forman sobrepuestos, que consisten en sobreponerse un candado sobre otro. Con unión al parecer de los pulpejos, lo que hace también resentirse el caballo.

Parecida a los cuartos es la raja, que no se diferencia del cuarto más que en el sitio. Se trata de una abertura vertical que se hace en medio de la tapa por la parte de adelante. Esto es más común en el ganado mular que en los caballos.

Después de examinar el casco por el exterior conviene levantarlo y examinar sus partes interiores. Son las ranillas y la palma.

El casco de las ranillas debe estar bien nutrido. Aunque no debe ser esta zona ni muy gruesa ni muy ancha, que es lo que se llama descubierto de ranillas. Es un defecto común a los caballos que tienen el talón bajo y tocan en tierra con él y las ranillas. Van siempre blandeando, y hasta cojeando.

… y más problemas.

Lo mismo pasa si las ranillas son demasiado pequeñas y secas. Es lo que se nota en los caballos que tienen los cascos encanutados. Su imperfección es además señal de estar privadas estas partes del correspondiente nutrimento.

La palma es el casco situado en el hoyo de la mano o del pie del caballo. Entre los candados y las ranillas. Debe ser firme y gruesa. No debe, de ninguna manera, ser debilitada por algún instrumento.

Siempre que el interior del casco no está hueco y acopado y que la palma sea más alta que la tapa, es un defecto considerable. Se llama a los caballos palmitiesos o preñados de palmas.

Estos cascos no solamente son difíciles de herrar. Los animales no sirven para montar ni para el de tiro.

¿Sabías esto?

El caballo mongol “Aduu” tiene un tamaño desde 1,22 hasta 1,42 m. de altura. A pesar de su pequeño tamaño es un caballo. No un poni, como algunos lo consideran. Este caballo fue quien llevó a las tribus mongolas de “Gengis Kan” a crear su imperio. Se extendió por todo el continente asiático hasta Europa.