¿Sabías esto?

El caballo que es hijo de padres viejos empieza a encanecer normalmente a los nueve o diez años

© 2018 Luis Miguel Urrechu

Historia, hechuras, empleo y características

Tren de mulas

La mula no es posible saber en qué época apareció por primera vez, pero es harto probable que no fuese fruto de la intervención del hombre.

La historia de la mua es la historia de la pobreza y el trabajo duro y aburrido.

No han recibido la atención que han recibido los caballos por su velocidad, belleza y aptitudes militares. La mula tiene una historia de pobreza y de trabajo duro y monótono.

Sin embargo, en la historia de la agricultura es el animal más importante, junto con el burro. Baste decir que sólo en EE.UU. había 4,1 millones de mulas en 1.910 destinadas al trabajo diario, sobre todo en la industria del algodón.

Hechuras

Una mula se distingue fácilmente de un burro mirándole la cola. La de una mula está llena de pelo. Hasta arriba, como la de un caballo. La de un burro tiene un penacho en el extremo, más parecida a la de las vacas.

Las capas de las mulas son de los mismos colores que los caballos. Las menos comunes son la blanca, ruana, palomina, y ante. No presentan casi nunca las estrellas, cordones, ni calzados que son tan comunes en las capas de los caballos. Como el burro, su padre, no tiene espejuelos, y tiene la cola casi sin cerdas.

Una buena mula para el trabajo deberá tener la cola gruesa y redonda. Los cascos pequeños, las piernas finas, delgadas y secas. Llena de grupa, redondeada y ancha, lo mismo que el pecho. El cuello largo y encorvado, y la cabeza enjuta y pequeña, más gruesa y más corta que la del caballo.

Sus orejas más largas, pero menos que las del asno con relación a su alzada. Los menudillos gruesos y medianamente flexibles. Y los ijares salidos, el pelo corto y la piel delgada.

En cambio el mulo debe ser de piernas un poco más gruesas y redondas. El cuerpo estrecho y la grupa corta o caída hacia la cola.

Los machos

Los machos son más fuertes, vigorosos y ágiles que las mulas y viven más tiempo.

Su alzada varía menos que la del caballo. Es mayor en el sur que en el norte, lo que en general es al contrario en las razas ecuestres.

Los dos tienen el cuello es más corto, con menos crines, el pecho más estrecho, la cruz más baja, el dorso arqueado, y la espina muy saliente y cortante.

Las piernas son más largas, secas y redondeadas. Los corvejones son estrechos. Sus cascos, como los del asno, altos, estrechos y de talones juntos. Pero no son deslustrados ni quebradizos.

El embarazo es raro, pero ocasionalmente puede ocurrir, como se verá más abajo.

La mula está sujeta a las mismas enfermedades exteriores e interiores que la yegua.

Empleo de la mula y el mulo

Mula atentaLa mula es un animal cuya utilidad no puede ponerse en duda y que se conoce hace muchos siglos. Se han empleado en general en los carros, galeras, coches, en la labranza y en llevar enormes cargas. Históricamente fueron utilizadas por los ejércitos para transportar suministros. De vez en cuando como plataformas de tiro móviles para cañones más pequeños. Y para tirar de armas de campo más pesadas y con ruedas sobre senderos montañosos, como en Afganistán.

En cuanto al trasporte, se hacía a lomo en asnos, o en las mulas llamadas cabañiles.

Algunas veces se usan para la silla, y entonces se las llaman mulas de paso, porque su paso es suave y firme. Su trote es menos molesto que el del caballo.

La mula es más marchosa

Cuando se destinan a este último uso deben escogerse preferentemente las hembras. Sus marchas se parecen mucho a las del caballo, y son más dóciles.

Son mucho menos caprichosas que los machos, que cuando encuentran yeguas inmediatas que están en celo, comienzan a repartir coces en el momento en que se les cree más tranquilos.

Por tanto, son muy perjudiciales para los que los conducen o que los montan. De aquí la costumbre de castrarlos, que es lo que se ha hecho y se hace con el caballo.

Se las emplea también para viajar y para la caza. En Europa menos para engancharlas a carruajes de lujo. No se consideraban hermosas.

Características: resistencia

Es un animal que nace de la cópula del asno con la yegua, o de la del caballo con la burra. En el primer caso resulta el verdadero mulo, y en el segundo el burdégano.

Dice el refrán: “El buey para las vegas y pantanos, el caballo para las llanuras, la mula para las montañas”.

Comparable en su sobriedad al camello, soporta el hambre, sed y las privaciones con resignación. Vive con poca cosa y le apetecen los climas cálidos. Aunque se abusa de ella, tiene un corazón de hierro y rarísimamente está enferma.

Es robusta y vivaz. Y tiene una fuerza muscular incalculable. Lleva cargas. Labra y arrastra, o sube y baja las montañas como los asnos salvajes.

Tecnología de vanguardia

El ejército más moderno y con más medios a su disposición, sigue utilizando a la mula para transportar suministros en Oriente Medio, donde el terreno es especialmente accidentado.

Comparten más características físicas con los caballos que los burros. Incluyendo los colores del pelaje, la forma y el tamaño del cuerpo, la forma de la oreja, la cola y los dientes.

Hay mulas de todos los tamaños, pero normalmente son más grandes que los burros. A veces, mucho más.

Las vocalizaciones son otra buena manera de distinguir a los burros de las mulas.

Un burro rebuzna de una manera bien conocida. Las llamadas de la mula están entre el rebuzno del asno y el relincho del caballo. Su voz, es ronca, sorda y poco frecuente. Por lo general comienza como relincho y termina como un rebuzno.

Mulas arandoA elegir

Tienen gran variedad de formas, tamaños y colores. Desde las mulas miniatura, que pesan por debajo de los 20 kilogramos hasta las más grandes, sobre 450. Suelen ser más grandes que cualquiera de los padres.

Su peso medio anda sobre los 350 y los 450 kg. Pueden llevar una carga de 160 kilogramos.

Es un animal que se mantiene sano y potente en cualquier clima. Es más sobrio que el caballo, menos delicado con la comida, y vive más tiempo.

Mirada noble

Sus hermosos ojos en forma de almendra son herencia de su padre, el burro, que los tiene en una cavidad en forma de ‘D’. Lo mismo que la bondad de su casco, la seguridad de sus piernas, y la salud.

Tiene los riñones muy fuertes. Soporta más peso o carga que el caballo. Y aunque camina más despacio que él, en cambio es más segura su marcha. Rara vez tropieza ni da un mal paso. Por eso es de uso frecuente para trasportar las cargas por terrenos de montaña y difíciles. Por donde no hay caminos en condiciones, siendo simplemente atajos y senderos.

Los que trabajan con animales suelen preferir las mulas a los caballos. Tienen más paciencia, y su piel es más dura y menos sensible. Esto las hace más aptas para resistir el sol y la lluvia.

Caballos de Potencia

La mula se valora porque es más fuerte que un caballo de tamaño similar. Y porque hereda la resistencia y disposición de su padre el burro, que necesita menos alimento porque soporta el calor y la falta de agua mucho mejor que los caballos y que está preparado para la vida del desierto.

También porque sus cascos son más duros que los caballos. Y por su resistencia a las enfermedades y a los insectos. Porque viven más tiempo que los caballos (unos cincuenta años, en lugar de los treinta del caballo). Pueden estar productivos más años, con un promedio de dieciocho, contra un caballo que son alrededor de quince.

Además, las mulas se pueden montar hasta los treinta o cuarenta años. Mucho después de que el caballo haya muerto. Y porque puede caminar sin problemas de ochenta o noventa kilómetros diarios. Le basta con sólo un puñado de cebada, para volver a continuar al otro día.

Trituradoras

Su tracto digestivo es mucho más eficiente que el de los caballos. Sólo necesitan alrededor del 1,5 por ciento de su peso por día, en comparación con el 2,5 del caballo.

Mulos cargados¿Qué hubiéramos hecho sin mulas? El buey es pesado, le afecta el calor y consume mucho. En el sur el caballo del norte se cubre de sudor, flojea y desfallece.

¿Subiría a las montañas? ¿Las bajaría con una carga pesada?.

Sí que lo haría, pero en un año estaría arruinado.

Preferencias

Los más apreciados son los que tienen ancha la frente, el pecho grande, el cuello corto y grueso, la grupa y los miembros fuertes, especialmente las articulaciones, y los cascos anchos.

Se considera como un carácter de la mejor y más pura raza que tenga grandes las orejas y abundancia y longitud de los pelos que le protegen el interior. Deben existir entre ellos algunos pelos blancos, a los que se llaman coletas.

Se aprecia también más que otra cosa que su pelo sea lo más negro posible, pero que el vientre y las bragadas sean blancuzcos. También se prefiere que la crin y el tupé sean frondosos. Con mucho pelo en los remos, y que la cerneja casi llegue hasta en la parte anterior del menudillo. Que cubra la parte anterior del casco.

Resumiendo, fuertes y bastotes.

En España, las mulas de la antigua Yeguada Real de Aranjuez se han considerado la élite. Por su finura, hermosura, resistencia y ligereza.

¿Sabías esto?

Los caballos no pueden eructar ni vomitar.

Carácter de la mula

Mulas pastando

A la mula se le atribuyen defectos, y muchos les temen y los evitan.

La domesticidad no le ha vencido, y tampoco le ha bastardeado su vida de esclavitud. Es de naturaleza libre y un poco salvaje. Siempre lleva este sello de independencia, pero de aquí proviene su fuerza y su valor.

Es un animal de acero. Incomparable.Vencería a todos en expediciones largas con trabajos prolongados. Es obediente a su amo. Un carretero puede dirigir a seis mulas enganchadas solamente con su voz, haciéndolas girar, detenerse o avanzar.

Son muy observadoras de su entorno.

Valientes

Como el burro, una mula se enfrentará a una amenaza, en lugar de huir como hace el caballo, que sólo sólo peleará cuando no tenga más remedio. Las mulas son capaces de defender a su jinete contra las amenazas.

En América son capaces de enfrentarse con éxito a los pumas.

No se asustan con tanta facilidad como los caballos, lo que las hace las más apropiadas para montar en ciertas circunstancias. Como por ejemplo por sendas escabrosas en medio de una tormenta.

Si están bien tratadas pueden ser muy cariñosas. Especialmente con las mujeres. Y acudirán en cuanto se las llame.

Compañeras de aventuras

Cuando están adecuadamente entrenadas, no hay compañeros de camino más fiables.  Nunca harán nada a propósito para lastimar a su dueño, de modo que si se llega a establecer una buena relación con ellas, se estará totalmente seguro. ¡Ellas cuidarán del dueño!  

Las mulas son más independientes que la mayoría de los equinos domesticados, si excluimos al burro. Son menos tolerantes con los perros que los caballos. Pueden patear con sus cascos en cualquier dirección, lo que las hace magníficos animales de guardia para el ganado. Como los burros, aunque son menos agresivas que éstos.

Al igual que los burros, tienen un sentido muy fuerte de conservación. Rara vez una mula permitirá que la pongan en peligro. No se dejará sobrecargar de trabajo, ni permitirá que la agoten hasta la muerte, como puede pasar –y pasa- con los caballos si no se tiene cuidado.

Amistad

Tienden a desarrollar relaciones de confianza con el jinete o entrenador. Si se le trata bien, una mula será la mejor amiga, pero si se la maltratara una vez, ya no perdonará ni olvidará. Muchas mulas se han arruinado por un trato inadecuado.

Una mula recalcitrante podría estar advirtiendo de un peligro. Su instinto se confunde a menudo con la terquedad, y los que no las conocen bien suelen obligar al animal a someterse.

Las mulas son más inteligentes que los caballos. Al contrario que éstos, no perdonan ni se olvidan de los malos tratos, y con frecuencia toman represalias. Hay muchos relatos sobre el particular.

En las guerras se las obligaba a entrar en zonas de combate gritándolas y golpeándolas. Al parecer, su venganza favorita consistía en tomar como objetivo de su orina o excrementos los zapatos de sus iracundos conductores.

Un caballo, como un perro, suele perdonar. Mientras que una mula nunca olvidará una ofensa. Puede que tenga que esperar años, pero tarde o temprano se desquitará. Contrariamente, una vez que una mula es tu amiga, no hay compañero más leal. Pero su amistad no es fácil de conseguir.

La mula sonriente¡Ya te pillaré!

Un chascarrillo sobre la memoria de una mula para cobrarse lo suyo.

Se trató de un herrador que quería herrarla, pero el animal le retiraba sus pies. El hombre, sabiendo que la mula no le podía alcanzar, perdió la paciencia y la golpeó en el costado con su martillo. La mula giró su cabeza y le miró larga y duramente.

Cada vez que le veía le echaba la misma mirada.

Precavido el buen señor, mantuvo las distancias y aumentó sus prevenciones… hasta cinco años más tarde.

Sintiéndose mal, el hombre se fue descuidado mientras la herraba. Cuando bajó la guardia, la mula le golpeó con las dos patas traseras, arrojándole de cabeza a una charca de agua.

Cuando salió del agua tambaleándose, dijo que la mula le miró con otra mirada bien distinta. Como burlona… Como si quisiera decirle: “¡Ya!”

El macho romo o burdégano

De la unión del asno y de la yegua nace el mulo mucho más parecido a la madre que al padre. Y del caballo y la burra nace el burdégano o macho romo. Es más parecido a la burra que al caballo, heredando las dimensiones de su cuerpo, que es más pequeño. Y tiene el cuello más delgado que el del mulo. Su dorso acamellado es también más afilado que el de su padre caballo.

Su grupa es más corta y angulosa. La cabeza, en cambio,  no es proporcionalmente tan gruesa como la de la madre, y sus orejas son más cortas. Su cola está cubierta de cerdas. Poco más o menos como la del padre caballo. Y sus piernas están provistas de pelo.

Algo distintos

Como el burdégano es pesado, perezoso y mal hecho o feo, no lo aprecian tanto los agricultores.  Mientras que el verdadero mulo, que procede de la unión del asno con la yegua, está bien hecho.

Tiene un hermoso tercio anterior. El cuello perfecto y bien formado. Las costillas redondeadas, la grupa baja y afilada. La cabeza más gruesa y corta que la del caballo. Su cola casi siempre está despoblada, como la del burro. Y sus orejas son más largas que las del caballo.

Sale con las piernas redondeadas, secas y más bien gruesas.

¿Sabías esto?


Una raza de caballos rusa, el Akhal-Teke resiste varios días sin agua ni comida.

La reproducción de la mula

La mula embarradaAunque las mulas se manifiestan con frecuencia muy activas sexualmente, y que los mulos dan algunas veces signos manifiestos de celo, se  considera en general a unas y a otros como estériles.

Pero los mulos y las mulas tienen sistemas reproductivos.

Dicho esto, en muy raras ocasiones, una yegua mula ha producido un potro. Es una ocurrencia de uno en un millón. No hay registros de que un mulo macho alguno haya sido padre alguna vez de un potro. Aun así, los mulos suelen castrarse para frenar sus hormonas.

La genética es la causa de la diferencia entre los burros y las mulas.

Número impar

Un caballo tiene 64 cromosomas, y los burros 62. Pueden reproducirse normalmente.

La mula en cambio se quedan en 63. Un número irregular que no se puede dividir en cromosoma. Por tanto, no pueden producir células haploides (con la mitad del número de cromosomas), que son necesarias para la reproducción.

Debido a este desajuste, normalmente son estériles.

No se conoce que los mulos hayan tenido nunca descendencia, pero hay unos pocos casos raros que documentan la reproducción de las mulas.

Excepciones inexplicables

Unas pocas yeguas mulas han producido crías cuando se aparean con un caballo de pura raza o burro.

Por más que se haya dicho, los asnos y las yeguas pueden fecundar viviendo en estado enteramente libre o salvaje. Lo demuestran las piaras libres del Nuevo Mundo. En terrenos inmensos, donde se forman y procrean mulas por un procedimiento singular referido por un viajero digno de toda fe: don Félix de Azara.

El 28 de agosto de 2.002, en una pequeña y pobre aldea cerca de Fez, en Marruecos, una mula parió un potro masculino. La mula tenía catorce años, y la dueña de la mula no se dio cuenta de que su mula estaba preñada. Así es que la víspera del parto la montó durante veinte kilómetros camino del mercado.

En 1.988 y en 2. 001 ocurrió algo similar en China. Y otro tanto en Marruecos en 1.984.

Registro especial

Desde 1.527 (cuando se empezó a registrar el asunto) ha habido más de sesenta casos conocidos de mulas que han procreado. Es algo tan raro, que los romanos tenían un dicho: “Cum mula peperit”, que significa “Cuando una mula para”, el equivalente de nuestro “Cuando las ranas críen pelo.

En 1.939 el Journal of Heredity describió dos casos de fertilidad de una mula fértil llamada “Old Bec”, propiedad del A & M College de Texas a finales de 1.920. Y en Colorado en 2.007, donde con la sangre y las muestras del pelo se comprobó que la madre era realmente una mula y que el potro era su hijo.

En Luque, en la Provincia de Córdoba (España), una mula parió en 1. 952.

Otra lo hizo en Magdalena (Colombia). Y otra más en Bután, el 7 de junio de 2.004.

La mula que mata a un puma

Mal presagio

Herodoto nos cuenta que este acontecimiento era considerado como de mal presagio, y lo relacionaron con la invasión de Grecia por Jerjes en el 480 a.C.

“Ocurrió también un presagio mientras él todavía estaba en Sardis: una mula parió a una mula”.

Fue un presagio registrado frecuentemente en la antigüedad, aunque los científicos dudaron sobre la veracidad de los hechos.

Volviendo a la normalidad, cuando se quieren mulos para silla o para viajar, lo mejor es servirse de los garañones o asnos mayores y mejor plantados que se puedan encontrar. Se deben cruzar con yeguas largas y ligeras, para que produzcan mulos arrogantes.

Si se desean para el tiro o para las labores agrícolas, hay que elegir las yeguas más fuertes, bastas y gruesas. Los productos resultantes son tan vigorosos como los mejores caballos de coche. Aguantan más el trabajo, se alimentan con poco y enferman menos.

Multiplicación

Ha sido tal la multiplicación de las mulas en el continente americano, que llegó a ser un elemento importante del comercio de España con el Perú. Se calcula en sesenta mil las mulas que se exportaban cada año, donde hasta los indios de las cordilleras las prefieren a los caballos.

Es común y equivocada la opinión de que una vez echada una yegua a un burro, ya no concebirá más del caballo. La verdad es que una yegua puede producir mulas y potrancas, o mulos y potros sucesivamente.

La cría de la mula siempre estuvo muy extendida en España. Si no hubiera sido por las leyes que la prohibían en ciertas regiones, apenas hubieran quedado caballos. Aunque poco faltó.

Aventajadas

Las provincias de Castilla, Aragón, Galicia, Asturias y Navarra podían echar a las yeguas el asno y garañón con la condición de echar la tercera parte de ellas al caballo. Pero la cría de mulas estaba prohibida en Andalucía, Extremadura y Murcia.

Sin embargo, los criadores de la huerta de Murcia podían echar el garañón. Por un Decreto de 1.834, se extendió su uso a todas las provincias.

Donde usan del garañón, buscan los asnos de mayor alzada y mejor formados. Lo mantienen y cuidan todo el año, teniéndolos separados en caballerizas pequeñas llamadas jaulas hasta que llega el tiempo de la monta.

Las paradas o casas de monta públicas, donde cada labrador o particular podía llevar a sus yeguas para que las cubriese el garañón, eran un comercio lucrativo. Los dueños de las yeguas pagaban por la monta de cada una. En unas partes una porción de cebada. Y en otras cuarenta, cincuenta o sesenta reales, según la costumbre.

Bondades

La mula, para que sea buena, debe ser hija de yegua, en cuyo caso se dice castellana, y no roma. Esto es, no hija de caballo y burra.

La yegua que se destine a la cría de mulas ha de tener el casco bastante grande, los talones aparentes, muchas cernejas, las cañas gruesas, el corvejón ancho y bajo. El muslo carnoso, anchas las ancas, cuerpo corto, ijares elevados, largo el costillar. Su vientre caído, el pecho ancho, un poco ensillado el dorso y de cuatro a seis o más dedos sobre la marca.

Es pues necesario para producir mulas, yeguas fuertes y bastas, que no podrán mejorar y regenerar la raza caballar.

El tiempo de la monta es igual al del caballo. Comienza en marzo y continúa hasta mediados de junio. En este tiempo cada garañón puede cubrir hasta seis yeguas por día. Pero si se le quiere conservar, sólo lo hará una por día.

¡Qué trance!

A las yeguas destinadas al garañón hay que trabarlas y vendarles los ojos para que se dejen cubrir.

A la mayoría de garañones hay que excitarlos con la presencia de una burra perfectamente adiestrada para este engaño, que se la retira en el momento de entrar en faena.

Si la yegua está o no en celo se reconoce por el recelo que sirve para la monta al natural. Se sigue el mismo método que para ésta.

Cabalgada sobre mulosLas yeguas no fecundadas se echan al caballo en los últimos días, con objeto de aprovecharlas y que ninguna quede vacía.

Descendencia

Hay yeguas que casi siempre producen hembras, y otras machos. Para que una yegua produzca mulas son necesarias condiciones ocultas y desconocidas que se encuentran en los animales de tal conformación, tal raza y tal alzada.

Las yeguas grandes, las que tienen las piernas largas o el cuerpo, las ligeras de cuerpo o que tienen el dorso acamellado, son en general improductivas cuando se las echa al burro, sin que se conozca la causa.

Las muletas nacen en primavera y suelen seguir a sus madres. A los cinco o seis meses se las desteta, quedando unas en libertad en las dehesas y otras estabuladas. Siguiéndose en todo lo demás lo mismo que con el caballo, con la diferencia de que la castración es más frecuente.

Todavía hay clases

Los mulos o machos jamás se pagan al precio de las mulas, aunque sirven muy bien para la carga, estén o no estén castrados. Los primeros se prefieren para las labores por su mayor quietud. Y los enteros para la carga, por su fuerza.

Son incontables los cuidados que los muleteros tienen con sus lechares para que se críen bien. A los seis meses los apartan de las madres yeguas, por octubre o noviembre. Para este tiempo les tienen preparado algún prado donde los llevan a pacer durante el día. De noche los llevan a una caballeriza, que en la Mancha llaman desteto, donde les echan paja y algo de grano.

Estas piaras de muletas y muletos lechuzos son conducidas por un caballo castrado provisto de un cencerro al campo, y de allí a la caballeriza de desteto. Así pasan el invierno. Para la primavera y verano les proporcionan buenos pastos y se fortalecen lo suficiente para venderlos a los tres años, cuando casi siempre se doma y puede empezar a trabajar.

Embarazo anual

Las yeguas que se destinan a la cría de mulos paren generalmente todos los años, por lo que exigen mayores cuidados que cuando se echan año y vez, que es un año sí y otro no.

En ninguna parte de España donde estaba permitida la cría de mulas, salían ni salen mejor formadas, más nobles y vigorosas que en la Mancha. El terreno influye mucho sobre sus cualidades.

La cría de ganado mular estuvo regulada en España por varias cédulas reales por orden de la extinguida Suprema Junta de Caballería del Reino.

 Vocabulario

Mula proviene del latín “mulus”. En cuanto a la procedencia de esa palabra latina, nadie lo sabe exactamente.

Mulero: el caballo lascivo que se alborota estando cerca de las mulas o sintiendo las borricas o las yeguas.

Mulero: el mozo que tienen los labradores para cuidar de las mulas que trabajan en el campo.

Muleta: la mula nueva o cerril que no está domada o se está domando.

Muletada: el conjunto o la piara de muletas o muletos que tiene alguna persona o que se guarda concejilmente.

Muletero: pastor que cuida de las mulas y muletos.

Muleto: el macho que no está domado.

Macho: sinónimo de mulo.

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¿Sabías esto?


Los dientes de los caballos nunca dejan de crecer.