Descripción del casco y sus partes

© 2018 Luis Miguel Urrechu

 

¿Sabías esto?


El caballo usa sus expresiones faciales para comunicarse.

 

El taller del herradorPara su estudio, el casco del caballo se divide en seis zonas. Punta. Talón. Hombros de adentro y de afuera. Cuarta parte de adentro y cuarta parte de afuera.

Y se compone de cuatro partes principales: la tapa, el saúco, la palma y las ranillas.

La tapa es la parte exterior del casco. La más dura y compacta. Es la que sostiene y recibe la herradura.

El saúco es la parte intermedia que tiene interiormente la tapa con las demás del casco. Le sirve como una especie de médula, de donde le viene el nombre.

La palma es la parte de abajo del casco, menos en la porción que ocupan las ranillas. Resguarda la palma carnosa que tiene dentro el casco.

La ranilla no es un pequeño batracio

La ranilla es la parte en forma de V que ocupa la parte trasera de la palma.

Las partes internas principales del casco son los huesos coronario, tejuelo y navicular, el tendón de Aquiles y la palma carnosa. De la conservación de estas partes, muy sensibles y delicadas, depende la conservación del casco.

La corona debe acompañar la redondez del cas­co. Sin ser más ni menos elevada que éste. Lo primero indica una gran sequedad en el casco y lo segundo al­guna enfermedad.

El casco debe ser terso, liso y reluciente y no notarse en él ninguna hendidura, raja, cercos ni cosa equivalente. Todas son seña­les de enfermedad.

Andar y observar

Debe observarse, que si al andar el caballo apoya solamente sobre la punta del casco, por este vicio se le llama topino. Y si por el contrario carga so­bre el talón, se le dice pando. Estos defectos son muy importantes. Si carga o gasta el lado de adentro, se lla­ma izquierdo. Y si más el lado de afuera, estevado.

Cuando tiene el caballo el casco bien redondo y pro­porcionado, se le dice casquiacopado. Y si aunque fuera de buena calidad lo tuviera más estrecho, casquimuleño. Cuando la palma es convexa en lugar de cóncava, este de­fecto hace al animal palmitieso. Si la parte baja del casco es demasiado tendida, se le llama casco derrama­do. Cuando se estrecha hacia los talones, es el casco encanutado. Y si un lado carga sobre el otro, sobrepuesto.

La cuartilla ha de ser de un largo y volumen proporcionado. Si es larga, se cansa el caballo, y se llama largo de cuartillas. Cuando es corta, carecerá de cierta elasticidad en sus movimientos. Y si son en extremo cortas, se dice que el brazo es estacado.

La Corona

Conviene que sea también lisa y unida, como la cuartilla. Y que acompañe la redondez de la tapa todo alrededor del casco. Cuando sobrepuja o disminuye, está expuesto el casco a padecer resecaciones, ceños, razas, galápagos y otros accidentes.

La parte trasera de la corona son los pulpejos. Es el sitio donde se producen los alcances. Son los golpes que recibe un caballo en los pies por otro caballo que le sigue de cerca. O el que él se da a sí mismo agarrándose los pulpejos de las manos con los pies.

Pasa también a los caballos que se hierran con ramplones y clavos agudos de cabeza para caminar sobre el hielo. Al rozarse la parte superior de la corona con los ramplones o con los clavos de la herradura se hacen una herida. Puede causar los mayores estragos.

Pulpejos en apuros

Se hacen en los pulpejos gabarros, grietas y respigones.

El gabarro es una llaga cancerosa, y tan evidente que omitimos su definición. Y pasando a los otros dos defectos, se dirá que las grietas son unas separaciones o soluciones de continuidad verticales del cuero de los pulpejos. Y los respigones unas separaciones horizontales del cuero y de la carne que se une con el casco.

Son siempre ásperas, costrosas y expelen -aunque poca- una materia sutil. Causan muchos dolores al animal y le conducen muchas veces a no poderse mover. Semejantes defectos son considerables. De larga y difícil curación. Es por lo que conviene examinar y reconocer los pulpejos y las coronas con el mayor cuidado.

El Menudillo…

El menudillo debe ser nervioso y grueso. Proporcionado a los remos del animal, sin que tenga vejigas, rozaduras ni hinchazón. El caballo que tiene el menudillo delgado lo tiene generalmente demasiado flexible. Está expuesto a padecer de vejigas, y no puede soportar un gran trabajo.

Pero es buena cualidad para un caballo de picadero  tener el menudillo un poco flexible. En este caso son los movimientos mucho más suaves. En el picadero no se usan ni estropean tanto los caballos como en otros ejercicios.

… y las cuartillas.

Cuando la cuartilla del brazo del caballo es demasiado corta y la rodilla, la caña y la corona le caen a plomo de manera que casi no tiene flexibilidad el menudillo, los llaman de brazos estacados. En realidad están tiesos y envarados como una estaca. Con el tiempo y el trabajo se vuelven casi siempre estos caballos topinos, y hasta emballestados. Es porque el menudillo empuja hacia adelante pareciendo salirse de su lugar.

Generalmente todos los caballos que tienen los brazos estacados están expuestos a tropezar, y a caerse. Y los que son muy cortos de cuartillas se hacen fácilmente estacados. Y con el tiempo, topinos y emballestados, si se les dejan muy altos los talones.

Cuando un caballo es demasiado largo de cuartillas es peor que si fuese estacado. Es una señal de debilidad y un defecto de formación que no tiene enmienda. A los que tienen los brazos estacados se les puede remediar por la herradura cogiéndolos a tiempo.

Algunos no las doblan

Pero hay algunos caballos largos de cuartillas que no las doblan mucho cuando marchan. Denota fuerza en estas partes, y que el vigor del nervio impide que la juntura del menudillo se doble demasiado.

Semejantes caballos son mucho más cómodos para el caballero que los cortos de cuartillas. Pero se estropean más fácilmente y no son buenos sino para un día de paseo. O para la ostentación.

Alguna vez uno de los lados de la cuartilla está más abultado que el otro. Es un defecto de forma que no puede corregirse por medio de la herradura, como algunos antiguos creyeron.

El pelo de la cuartilla debe estar liso, y no rizado cerca de la corona. Daría a entender que tiene el caballo en esta parte una especie de roña harinosa, llamada Tiñuefa, que causa hinchazón en la corona.

¿Sabías esto?

El libro de los récords atribuye el de “gigantismo” a un caballo de raza inglesa: el Shire. Este récord permanece imbatido desde 1.946. 

Sampson, tenía una alzada de 2,19 m. También tiene el record de ser el más pesado, con 1.524 Kg.