UN HITO EN LA HISTORIA  ECUESTRE ESPAÑOLA.

 

Yeguada Militar

© Gonzalo Rodriguez-Colubi Balmaseda. Coronel de Caballería.

En 1958, la Copa de las Naciones de Aachen, el Concurso Hípico más prestigioso del mundo, fue ganada por el equipo español con el Comandante Espinosa de los Monteros como jinete y jefe del equipo.

Introducción

Un sábado de las Navidades de 1981, estando yo destinado en nuestro “Alcántara” 10 y disfrutando de mi permiso en Madrid, me acerco con mi padre a la Unidad de Equitación y Remonta (conocida de siempre en el mundo hípico como Escuela de Equitación). En las inmediaciones de su magnifico picadero nos encontramos con el General Hernando Espinosa de los Monteros que, aunque  muy amigo de mi padre, hacía tiempo no se veían. Venía el General de entregar al Coronel Jefe de la UER, y a petición de éste para engrosar el archivo de la Unidad,  una serie de cuartillas mecanografiadas y encuadernadas en papel cartón sobre el Concurso Hípico Internacional de Aachen (Aquisgrán), cuya Copa de Naciones ganó el equipo español. Hojeadas brevemente por mi padre, decide el General darle una copia que lleva en sus manos. Pero sabiendo de mi juventud, de mi afición y mi interés por realizar en un futuro próximo el Curso de Profesor de Escuela de Equitación, cambia de idea y decide que  sea yo el propietario de tan preciado Informe.    

Hace apenas un mes, después de  24 años de recibir aquel folleto, y casi 50 de subir el equipo español a lo más alto del podio del concurso más prestigioso del mundo, me pongo en contacto con su hijo Alfredo, Comandante de Caballería con destino  en el RCAC “Montesa” 3 de Ceuta, para pedirle la lógica autorización de su publicación, a lo que accede encantado.

Puedo asegurar, como en su día me transmitió el General, que es muy poco conocida esta hazaña hípica incluso entre algunos aficionados ecuestres  versados en la materia. Y lo explica, con todo lujo de detalles, en su Informe–Historia, como él le llama en el prólogo.

Me hubiera gustado transcribir íntegramente sus páginas, pero eso haría demasiado largo este artículo, y quizás demasiado técnico. Pero espero que su resumen dé a conocer una historia ecuestre que no ha tenido el eco informativo que se merece. De similar importancia a las medallas de Oro y Plata conseguidas por equipos íntegramente militares en los JJ.OO de Ámsterdam 1928 y Londres 1948, respectivamente.

O al menos divierta a los aficionados, e incluso a los que no lo son tanto.

Copa de las Naciones de Aachen. 1958

Los preparativos

Un 28 de Junio de 1958,  el entonces Comandante Espinosa de los Monteros recibe una llamada de la Federación Hípica Española. Es Gustavo Luzzatti. Le comunica que España va a participar en el Concurso Hípico Internacional de Aachen, y que han sido seleccionados Goyoaga, Figueroa, y él mismo como jinete y capitán del equipo. Le dice agilice todos los trámites con urgencia, pues los caballos han de salir ¡¡esa misma tarde!! 

Ante las observaciones del Comandante sobre la dificultad y celeridad del tema, permisos por parte del Gobierno Militar, pasaporte para Carlos Figueroa, que está haciendo el Servicio Militar, trámites para la consecución del tren para los caballos… Luzzatti le tranquiliza diciéndole que hay un gran interés por parte  de Asuntos Exteriores y de su ministro Fernando Castiella, pues han venido a España el presidente de la Federación alemana y el alcalde de Aachen con la idea de que el equipo español asista, no sólo al concurso, sino a la ceremonia de bendición de la Imagen del Cristo que fue regalada en su día por el Teniente Coronel Bulnes y  un grupo de jinetes españoles a la Iglesia de los Franciscanos después de haber quedado ésta destruida como consecuencia de los bombardeos ingleses durante la II Guerra Mundial. La mencionada imagen está todavía en España y hay que trasladarla.

Rápidamente, el Comandante se pone manos a la obra y reparte medios y misiones, aunque no del todo, pues en muchas de las tareas a realizar no sólo es necesaria la presencia del interesado sino la del propio Jefe. Va a la Dirección General de Seguridad para que se le expida el pasaporte a Carlos Figueroa, a la Federación para librar las dietas de los dos jinetes civiles, al Gobierno Militar  para los correspondientes permisos y pasaportes, a la Sección de Moneda Extranjera del Ministerio del Ejército para librar las correspondientes dietas, a la estación del Norte para que le asignen dos vagones para los seis caballos y la Imagen del Cristo, y da las órdenes oportunas al Sgto. Bravo, de la Escuela de Equitación, para que prepare impedimenta de los ordenanzas y caballos, revise herrajes… Todo ello fue resuelto en el tiempo récord de una mañana. Bien es verdad que el General Valderrábano, Jefe del Estado Mayor del Ejército, había alertado y dado las órdenes oportunas a sus secciones y al Gobierno Militar para que se dieran el máximo de facilidades. La eficiencia y celeridad de cuantos participaron en estos preparativos, fue sin duda un presagio del éxito internacional que vendría unos días después.

Los viajes

Esa misma tarde del 28 embarcan los caballos, iniciando un larguísimo viaje.  Hay que tener en cuenta que este tipo de transporte cede el paso a  todos los trenes de pasajeros y a casi la totalidad del resto de los de mercancías. Y hay que atravesar media España, Francia y Bélgica.  En uno de los vagones van los caballos, dos por jinete: “Frantillak”,”Mister B”, “Fahnenköning”, “Toscanella”, “Brule Tout” y “Bandit”. En el otro vagón, la imagen del Cristo y la impedimenta.

El 1 de Julio lo hacen por avión el Cte. Espinosa y Carlos Figueroa. Paco Goyoaga y su mujer, la magnífica amazona Paula Elizalde, han salido unos días antes en coche, siendo este viaje prácticamente su luna de miel, pues apenas llevan unos días casados.

Al llegar al aeropuerto de Colonia toman un tren para Aachen, distante  unos 70 Kilómetros. Al día siguiente se acercan a la Iglesia de los Franciscanos y éstos les comunican que han recibido un  telegrama de España que dice: “Cristo llega con caballos”. Se empieza pues con un gran hándicap, pues el Concurso comienza esa misma  tarde.

Las pruebas previas a la Copa de Naciones de Aachen y la bendición del Cristo

El primer día de concurso, y en la prueba de toma de contacto con la pista, se hace un papel mediocre (se ha desembarcado esa misma mañana), para progresivamente cogerle el pulso a la competición y obtener unos resultados más que aceptables. De todas formas, en las distintas pruebas previas, “Bandit” acusa un alarmante bajo estado de forma; y el mejor caballo, “Fahnenköning” está aquejado de cólico, seguramente fruto de las incomodidades del viaje. Quedan pues cuatro caballos con posibilidades de hacer un papel digno en la Copa de Naciones de Aachen.

La víspera de la Copa de las Naciones es la ceremonia de bendición de la Imagen, precedida de una misa solemne oficiada por el Obispo de Colonia. Son invitados todos los equipos, asistiendo la casi totalidad, incluso algunos no Católicos. Los frailes han quedado encantados con la escultura de Ulló Varela, y al acabar la ceremonia invitan a la delegación española, encabezada por su delegado D. Gregorio Ibarra, a un espléndido desayuno. En él prometen los frailes ofrecer sus oraciones por la victoria del equipo español en la Copa de las Naciones de Aachen.

Por primera vez en la historia sonó el himno nacional de España en la copa de las naciones de Aachen. 

 

La Copa de las Naciones de Aachen

Casi sin momento para descansar, el día 5 por la tarde se celebra el sorteo del orden de salida de los equipos. A España le corresponde salir en el quinto lugar. Al contar el equipo español con tres jinetes en vez de cuatro, a Espinosa le toca correr dos caballos. Como es lógico lo hará en primer y en cuarto lugar, dentro de su equipo.

Van a participar los doce mejores equipos del mundo. Todos los buenos de Europa, más USA y Chile. Jinetes de la talla de los hermanos italianos Piero y Raimondo D’ Inzeo, los alemanes Winkler y Thiedeman o el americano Frank Chapot. Campeones del mundo, olímpicos… De todas formas el equipo español no es manco: el Cte. Espinosa posee una larguísima experiencia, habiendo ganado numerosísimas pruebas internacionales en Europa y América. Dos años después será olímpico en Roma. El mítico Paco Goyoaga ha sido Campeón del Mundo con el genial “Quórum” en París 1953, y segundo en 1956. Y Carlos Figueroa, aunque olímpico en Estocolmo 1956, es el más   irregular a pesar de ser  un jinete de gran sentimiento, talento y calidad.

Al día siguiente, 6 de Julio, es la presentación de equipos, presidida por el vice-canciller alemán Erhardt. El equipo español (Spain) desfila a caballo entre los de USA y Rusia. Según se bajan de los caballos, los jinetes inspeccionan el recorrido pie a tierra. Durante el reconocimiento, risas sobre las bromas, muy bien encajadas, realizadas por los españoles a soviéticos e italianos la noche anterior después de una fiesta en el hotel Bad Aachen. Ni que decir tiene que los españoles fueron los últimos en abandonar la citada fiesta.

Y esa misma tarde comienza  la Copa de las Naciones más prestigiosa, aún hoy, del mundo. Ante 65.000 espectadores según la prensa alemana. Se disputa a dos vueltas, como en la actualidad, lo que significa que cada uno de los componentes de los equipos  debe hacer dos recorridos sobre un trazado y dimensiones idénticas. De los cuatro recorridos de cada equipo en cada vuelta, puntúan los tres mejores resultados, desechándose, por tanto, el peor. El recorrido es de dimensiones máximas y muy técnico, como se puede observar en el perfil de algunos de sus obstáculos. Hay varios condicionados, pasos en bajo, banquetas, unas cuantas combinaciones, entre otras un triple de muros, ría de grandes dimensiones, una gran vertical de 1,70 m… Y larguísimo, con 22 esfuerzos.

Va a abrir el telón Bélgica, para cerrarlo Rusia. España, como ya se ha dicho saldrá en quinto lugar.

Esquema y notas del equipo español participante en la Copa de las Naciones de Aachen.

En la primera vuelta “Mister B” del Comandante Espinosa hace 4 puntos por un derribo en el paso en bajo. El siguiente español en salir, una vez que lo han hecho cada uno de los primeros jinetes de todas las Naciones, es Carlos Figueroa, que totaliza 8 puntos consecuencia de dos derribos. En el tercer lugar de España sale a pista Paco Goyoaga, que realiza un magnífico recorrido sin falta. Como Espinosa de los Monteros sabe que puntúan los tres mejores de cada Nación, a su segundo caballo, “Frantillack” lo reserva para la segunda vuelta, retirándolo en el momento en que comete su segundo derribo. Suma pues España 12 puntos acabada la primera vuelta. Por delante sólo USA y Alemania a 4 puntos. Por detrás Italia a dos derribos de los españoles. De los 48 recorridos sólo ha habido 4 sin falta. Y grandes batacazos. De hecho, equipos tan fuertes como Bélgica, Noruega o Dinamarca no salen a la segunda vuelta, vistas las nulas posibilidades de ocupar un lugar de éxito.

Hernando Espinosa de los Monteros. Triunfo en la Copa de las Naciones de AachenHernando Espinosa de los Monteros en un entrenamiento.

No puede comenzar mejor la segunda vuelta, pues “Mister B” ahora hace un “cero”. Sin embargo, a continuación el joven Carlos Figueroa tiene 4 derribos, lo que hace que  España sume 16 puntos más. El Jefe de Equipo consuela a un Carlos muy abatido y le dice que confíe en la maestría de Goyoaga y en que ahora “Frantillack” estará más descansado. Y así fue.

Los dos caballos restantes tienen un derribo cada uno, con lo que desechando el recorrido de Figueroa, España suma en esta segunda vuelta 8 puntos. En el total de las dos vueltas, 20.  Alemanes y americanos invierten sus papeles respecto a nuestro equipo y hacen cada uno doce puntos. ¡Triple empate! El Jefe de Equipo se acuerda de la promesa de los Franciscanos. El Cristo nos tiene que echar una mano.

El preceptivo desempate (“barrage”), aunque como marca el Reglamento es mas corto, es verdaderamente enorme y con un tiempo más ajustado, por lo que no consiste sólo en hacer los recorridos sin falta, sino en batir al crono.

En la primera vuelta del desempate, Espinosa con “Mister B” hace un magnifico recorrido sin falta, pero también lo hacen los alemanes y americanos. Las espadas siguen en todo lo alto. El segundo jinete español en salir es Carlos Figueroa, que hace 4 puntos, consecuencia de derribar un enorme vertical a 1,80m. Idéntico resultado obtienen las otras dos Naciones con sus segundos binomios. Parece que no quieren romper el empate. Pero ya en el tercer recorrido, tanto Goyoaga como el americano Wiley con el extraordinario “Nautical”, hacen 4 puntos, dejando atrás a Alemania, pues el legendario jinete teutón Hans Winckler tiene tres derribos. Va a decidir la cuarta y última vuelta. En ésta el segundo caballo del Comandante Espinosa, “Frantillak”, vuelve a hacer un recorrido sin penalización, haciendo los alemanes y americanos 12 y 8 puntos respectivamente.

España se proclama vencedora de la Copa de las Naciones de Aachen, la de más renombre del mundo. El público alemán, muy entendido y correctísimo, puesto en pie dedica una larguísima ovación a nuestros compatriotas.

Al día siguiente los periódicos alemanes, algunos en primera plana, dedicaron grandes elogios al equipo español.

Crónica de la prensa alemana sobre la Copa de las Naciones de Aachen. 1958.

(“DRAMÁTICO COMBATE.

El combate, en una carrera de obstáculos acortada pero con obstaculos elevados, donde el factor tiempo tambien tenía relevancia, fue dramatico. Aquí el comandante español Espinosa de los Monteros merece ser mencionado. Sus careras de 0 errores sobre “Mister B” y “Frantillac” fueron decisivas para la victoria de los españoles.
En el equipo alemán sólo logró Stackfleth, que ofreció una excelente e impecable actuación, mientras que Schridde 4, Winkler y Thiedemann cometieron 12 errores cada uno. Como han valorado los cuatro jinetes, Alemania acumuló 28 puntos, cayendo al tercer lugar debido a los 16 errores del equipo de EE. UU., detrás de España, que anotó sólo 8 puntos de penalización.
El premio de honor de la República Federal lo entregó el Vicecanciller Ehrhard en nombre del Presidente Federal. Además, cada jinete recibió un recordatorio.

Por primera vez en la historia sonó el himno nacional de España en la copa de las naciones de Aachen.”)