ARMANDO CABALLEROS

© 2021. Luis Miguel Urrechu

RITUAL DEL ARMADO DE ESCUDEROS A CABALLEROS.

«MANERA SEGÚN LA CUAL UN ESCUDERO DEBE RECIBIR LA ORDEN DE CABALLERÍA.

11. El escudero debe arrodillarse ante el altar y levantar a Dios sus ojos, los corporales y los espirituales, y sus manos a Dios. Y el caballero le debe ceñir la espada, para significar castidad y justicia. Para significar la caridad debe besar al escudero y darle un bofetón, para que se acuerde de lo que promete y de la gran carga a que se obliga y del gran honor que recibe por la Orden de Caballería.

SIGNIFICADO QUE TIENEN LAS ARMAS DEL CABALLERO.

1. Todo lo que viste el sacerdote para cantar la misa tiene algún significado que conviene con su oficio. Y como oficio de clérigo y oficio de caballero convienen entre sí, por eso la Orden de Caballería requiere que todo lo que necesita el caballero para cumplir con su oficio tenga algún significado que signifique la nobleza de la Orden de Caballería.

2. ESPADA. Al caballero se le da espada, que está hecha a semejanza de cruz, para significar que así como Nuestro Señor Jesucristo venció en la cruz a la muerte en la que habíamos caído por el pecado de nuestro padre Adán, así el caballero debe vencer y destruir a los enemigos de la cruz con la espada. Y como la espada tiene doble filo, y la Caballería está para mantener la justicia, y la justicia es dar a cada uno su derecho, por eso la espada del caballero significa que el caballero debe mantener con la espada la Caballería y la justicia.

3. LANZA. Se le da al caballero para significar la verdad, pues verdad es cosa recta y no se tuerce, y verdad va delante de falsedad. Y el hierro de la lanza significa la fuerza que tiene la verdad sobre la falsedad, y el pendón significa que la verdad se muestra a todos y no tiene miedo de la falsedad ni del engaño. Y la verdad es el apoyo de la esperanza, y así con las demás cosas relativas a la verdad que significa la lanza del caballero.

4. EL YELMO se le da al caballero para significar la vergüenza, pues caballero sin vergüenza no puede ser obediente a la Orden de Caballería. De donde, así como vergüenza hace que el hombre sea vergonzoso y dirija sus ojos al suelo, así yelmo defiende al hombre de las cosas altas, y mira al suelo, y es punto medio entre las cosas bajas y las cosas altas. Y así como el yelmo defiende la cabeza, que es el más alto y principal miembro que hay en el hombre, así la vergüenza defiende al caballero (que es, luego del oficio de clérigo, el más alto oficio que hay) para que no se incline a viles acciones y la nobleza de su corazón no se rebaje a maldad ni a engaño ni a ninguna mala costumbre.

5. LORIGA. Significa castillo y muralla contra vicios y faltas, pues así como castillo y muralla están cerrados alrededor para que nadie pueda entrar en ellos, así loriga está por todas partes cerrada y ajustada para que signifique el noble corazón del caballero, en el que no puede entrar traición, ni orgullo, ni deslealtad, ni ningún otro vicio.

6. CALZAS DE HIERRO. Se le dan al caballero para que tenga seguros sus pies y sus piernas, para significar que el caballero debe mantener seguros los caminos con el hierro, esto es, con espada y con lanza, con maza y con las demás armas.

7. ESPUELAS. Se le dan al caballero para significar la diligencia, la experiencia y el celo con que pueda tener honrada su Orden. Pues así como con las espuelas pica el caballero a su caballo para que se dé prisa y corra lo más velozmente que pueda, así la diligencia acelera las cosas que deben ser, y la experiencia previene al hombre de sorpresas, y el celo hace procurar el arnés y la provisión necesarios al honor de la Caballería.

8. LA GOLA se le da al caballero para significar obediencia, pues caballero que no es obediente a su señor ni a la Orden de Caballería deshonra a su señor y se sale de la Orden de Caballería. De donde, así como la gola rodea el cuello del caballero para que esté defendido de heridas y de golpes, así la obediencia hace estar al caballero dentro de los mandamientos de su señor o superior, y dentro de la Orden de Caballería, para que ni traición, ni orgullo, ni injusticia, ni ningún otro vicio corrompan el juramento que el caballero ha hecho a su señor y a la Caballería

9. MAZA. Se le da al caballero para significar fuerza de corazón, pues así como la maza sirve contra todas las armas y golpea y hiere por todas partes, así la fuerza de corazón defiende al caballero de todo vicio y fortifica las virtudes y las buenas costumbres por las cuales mantiene el caballero el honor de la Caballería.

10. MISERICORDIA (puñal de remate). Se le da al caballero para que, si le faltan las demás armas, recurra a la misericordia, pues si está tan cerca de su enemigo que no lo puede herir con lanza, ni con espada, ni con maza, lo golpea con la misericordia. Por ello, esta arma, misericordia, significa que el caballero no debe confiar en sus armas ni en su fuerza, sino que debe acercarse tanto a Dios por la esperanza que con la esperanza en Dios combata a sus enemigos y a aquellos que son contrarios a la Caballería.

11. ESCUDO. Se le da al caballero para significar oficio de caballero, pues así como el escudo lo pone el caballero entre sí y su enemigo, así el caballero está en medio entre el rey y su pueblo. Y así como el golpe hiere antes el escudo que el cuerpo del caballero, así el caballero debe situar su cuerpo delante de su señor, si algún hombre quiere prender o herir a su señor.

 

12. LA SILLA en que cabalga el caballero significa seguridad de corazón y carga de Caballería, pues así como por la silla está seguro el caballero sobre su caballo, así la seguridad de corazón hace estar de frente al caballero en la batalla, por cuya seguridad la ventura se hace amiga de la Caballería. Y por seguridad son despreciadas muchas cobardes jactancias y muchas vanas apariencias, y son frenados muchos hombres que no se atreven a pasar adelante en el lugar en que un corazón noble hace que esté seguro el cuerpo del caballero; y es tan grande la carga de la Caballería que por cosas ligeras no se deben mover los caballeros.

13. EL CABALLO se le da al caballero en significación de la nobleza de corazón, y para que a caballo esté más alto que cualquier otro hombre, y sea visto de lejos, y tenga más cosas debajo de sí, y antes que nadie cumpla con todo lo que conviene al honor de la Caballería.

14. EL FRENO. Al caballo se le da el freno, y a las manos del caballero se les dan riendas, para significar al caballero que, por el freno, refrene su boca de hablar palabras feas y falsas, y refrene sus manos que no dé tanto que tenga que pedir ni sea tan atrevido que de su atrevimiento expulse la cordura. Y por las riendas entienda que él debe dejarse llevar a cualquier parte donde la Orden de Caballería lo quiera emplear o enviar. Y cuando sea menester, alargue sus manos y gaste, y dé según conviene a su honor, y sea valiente, y no vacile ante sus enemigos; y cuando titubee al herir, abandone la flaqueza de corazón. Y si el caballero hace lo contrario de esto, su caballo, que es bestia que carece de razón, sigue mejor la regla y el oficio de Caballería que el caballero.

 

15. TESTERA. Se le da al caballo para significar que ningún caballero debe usar las armas sin razón, pues así como la cabeza del caballo va primero y delante del caballero, así el caballero debe llevar delante la razón en todo lo que hace, pues obra que se hace sin razón tiene en sí tanta vileza que no debe hacerse delante de un caballero. De donde, así como la testera guarda y defiende la cabeza del caballo, así la razón guarda y defiende al caballero de vituperio y de vergüenza.

16. GUARNICIONES DEL CABALLO. Defienden al caballo, y por las guarniciones se significa que el caballero debe guardar y custodiar sus bienes y sus riquezas, para que puedan bastarle para el oficio de Caballería. Pues así como el caballo no podría ser defendido de golpes ni de heridas sin guarniciones, así el caballero sin estos bienes temporales no podría mantener el honor de la Caballería ni podría estar defendido de malos pensamientos, pues la pobreza hace que el hombre piense en engaños y traiciones.

17. EL PERPUNTE significa para el caballero los grandes trabajos que debe sufrir para honrar la Orden de Caballería. Pues así como el perpunte está encima del resto de la armadura, y está al sol y a la lluvia y al viento, y recibe los golpes antes que la loriga, y por todas partes es combatido y herido, así el caballero es elegido para mayores trabajos que otro hombre, Pues todos los hombres que están bajo su nobleza y bajo su guarda han de recurrir al caballero, y el caballero debe defenderlos a todos; y antes debe el caballero ser herido y llagado y muerto que los hombres que le están encomendados. De donde, siendo esto así, grande es entonces la carga de la Caballería, y por eso los príncipes y los altos barones están expuestos a grandes trabajos para regir y defender sus tierras y su pueblo.

18. BLASÓN EN ESCUDO Y EN SILLA Y EN PERPUNTE. Se le da al caballero para ser alabado por las proezas que realiza y por los golpes que da en la batalla. Y si es cobarde, débil o desobediente, se le da el blasón para que sea vituperado y reprendido. Y pues el blasón se le da al caballero para que se conozca si es amigo o enemigo de la Caballería, por eso cada caballero debe honrar su blasón para guardarse del vituperio que expulsa al caballero de la Orden de Caballería.

19. EL ESTANDARTE se le da al rey y al príncipe y al señor de caballeros para significar que los caballeros deben mantener el honor del señor y de sus estados; pues en el honor del reino o del principado, y en el honor de su señor, son honrados y alabados y en el deshonor de la tierra en que por las gentes están, y del señor de quien son, los caballeros son más vituperados que otros hombres. Pues así como por el honor deben ser más alabados, porque el honor está más en ellos que en otros hombres, así en el deshonor deben ser más vituperados que otros hombres, porque por su flaqueza o traición son más desposeídos reyes y príncipes y altos barones, y se pierden más reinos y condados y otras tierras, que por la flaqueza y traición de cualesquiera otros hombres que no sean caballeros”.

Libro de la Orden de Caballería. Raimundo Lulio, 1.235-1.313)